En esa comparecencia, el Secretario General de CONFEMADERA, Francesc de Paula Pons, demandó una serie de medidas, fruto de las cuales es la siguiente enumeración recogida ahora y firmada por la mayoría de los grupos parlamentarios en el Senado:
- 1º. Incentivar y apoyar planes de ordenación y aprovechamiento de los montes y sus recursos forestales, que fomenten el mejor uso de los mismos, su ordenación, la agrupación de propietarios y cuantos objetivos sean necesarios para lograr un uso más sostenible de los montes.
- 2º. Promoción del uso de la madera como material de origen sostenible y reciclable.
- 3º. Modificar el RD 2822/1998 del Reglamento General de Vehículos en los términos que contemplen las demandas del sector en lo relativo al transporte de madera en rollo.
- 4º. Elaborar un plan de mejora del transporte forestal en colaboración con las Comunidades Autónomas y la Administración local que pueda analizar, valorar y, en su caso, resolver los problemas de transporte de la madera.
- 5º. Fomentar el apoyo a la certificación forestal como instrumento que garantice la gestión sostenible del monte de cara al consumidor contribuyendo con ello a la no degradación y destrucción de los bosques.
- 6º. Fomentar el vertido cero de madera a vertedero.
- 7º. Incrementar el control del cumplimiento de la legislación en materia de seguridad y etiquetado en las importaciones de madera y sus derivados procedentes de terceros países, con el fin de garantizar la seguridad de los consumidores y asegurar la competencia leal en el mercado.
- 8º. Promover en los procesos de compra pública la compra verde para fomentar la utilización de productos de madera.
- 9º. Fomentar el uso energético de la biomasa como energía renovable autóctona, contribuyendo, además a la mejora de la limpieza de bosques y con ello lograr una mejor prevención en materia de incendios.
A causa de la crisis económica, entre 2008 y 2010 la industria de la madera y el mueble española ha sufrido un descenso de un 13% en cuanto a número de empresas se refiere (con una pérdida 4.679 empresas), y una caía del empleo del 42,7% (125.700 empleos menos). Además, su cifra de negocio ha bajado, de 2007 a 2009, más de un 41% (una bajada de 9.794,5 millones de euros).