El término fumar puede ser definido de diferentes maneras y varía para cada persona que realice esta acción. También se pueden fumar varias sustancias, aunque hoy hablaremos del tabaco y los consejos que debes seguir para dejar de fumar.

¿Quieres dejar de fumar? Toma nota

Históricamente fumar es una acción que lleva realizándose desde el siglo II a.C. En aquellos tiempos fumar era igual a lo que hacemos hoy en día, el aspirar alguna sustancia.

En aquella época era solamente el tabaco, sin embargo hoy en día puede ser aparte del tabaco, marihuana o alguna otra sustancia quemada y posteriormente expulsada.

Este acto es absorbido por nuestro cuerpo a través de los pulmones. En el continente americano es legal fumar tabaco y en el continente europeo, asiático y africano en algunos países también es legal fumar marihuana.

Podemos decir que fumar no solo es parte de un vicio,

independientemente de la sustancia que se ingiere, sino también es una vía de escape que utilizamos para evadirnos de diferentes vivencias que tenemos que sobrellevar en nuestra vida diaria.

Antes de criticar o etiquetar a alguna persona de nuestro círculo íntimo, ya sean amigos, familiares o alguien a quien conocemos, es interesante resaltar que dejar de fumar es difícil, ya que causa en algunas personas ansiedad y puede llevar a producir episodios de irritabilidad, así como un aumento de peso.

Por lo tanto no hay que tomárselo a la ligera e intentar ayudar a esa persona que de verdad quiere dejar de fumar.

Métodos para dejar de fumar

A continuación hablaremos de métodos para dejar de fumar cualquier tipo de sustancia sin presiones y de forma definitiva:

Decídete

De nada sirve si quieres dejar de fumar y al primer contratiempo o síntoma de ansiedad que se presente vuelves a caer.

Tienes que tomártelo como un reto y cuidar tu salud y tener mejores hábitos por tu cuerpo, por tu aspecto físico, pero sobre todo para sentirte mejor y demostrarte a ti mismo que sí puedes con cualquier cosa que te propongas.

Dejar de fumar

Personalidad

“Dime con quién andas y te diré quién eres”. ¿Alguna vez has escuchado esta frase? Muchas veces nos dejamos influenciar por amigos y hacemos cosas que no queremos.

El tabaco es una de ellas, no hace falta fumar para ser aceptado en un grupo y ser parte de esas personas que no tienen personalidad y hacen todas lo mismo. Se tú mismo y ten criterio a la hora de tomar tus propias decisiones.

Escoge a gente que te sumen y que te aporten ideas y buena energía. Si por el contrario tus amigos fuman, no te dejes convencer, consérvalos pero hazles entender que tú no quieres fumar y deben respetar tu decisión.

Cada uno debemos tener nuestras propias ideas y llevarlas hasta el final.

Cambia los hábitos

Aprender o añadir un hábito a nuestra rutina diaria no tiene por qué ser aburrido o pesado, por el contrario tiene que ser motivante.

Busca la forma de calmar las ganas y mastica un chicle, come alguna fruta o bebe un vaso de agua. Todo es cuestión de buscar soluciones. Hay que cambiar las rutinas que hacía que fumaras, ya que nuestro cerebro va a asociar esa acción con el tabaco, por lo tanto será más difícil de erradicar.

Afirmaciones

Las afirmaciones son utilizadas con el fin de hacer entender al subconsciente nuestros nuevos hábitos, por lo tanto hay que repetirlas tantas veces como sea posible.

Afirma positivamente y pronúncialas en el día o escríbelas para que no se te olviden.

Nútrete

Nutrirse no es solo saber alimentarse y cuidar tu aspecto físico, también puedes nutrir tu mente y tu alma, medita o lee, ante todo, relájate.

Todas las adicciones vienen acompañadas de ansiedad y esto es ocasionado por no saber calmarnos o sobrellevar una situación, por lo tanto nutre tu cuerpo haciendo ejercicio, tu alma meditando y tu mente leyendo o aprendiendo alguna habilidad nueva.

Cuando tienes todo esto alineado y en sintonía no recurrimos a ninguna adicción porque sabemos cómo reaccionar ante cualquier adversidad.

Métodos caseros para dejar de fumar

Si los métodos anteriores no te sirvieron a ti, ni a tu familia o amigo, aquí tenemos otros, unos métodos caseros y efectivos:

Masajes

Los masajes se hacen para hacerte sentir cómodo y sin preocupaciones, es una forma de liberar energía y emociones, además, de que consigues relajarte, algo bueno cuando tienes episodios de ansiedad producidos por la falta de nicotina.

Acupuntura

Es una medicina alternativa en la que se meten agujas en diferentes partes del cuerpo. Esto no solo es funcional para dejar de fumar, sino también para el estrés, la obesidad o para aliviar algún dolor.

En este caso las agujas se insertan en diferentes partes de la oreja. Los expertos afirman que hay un 80  y 90%  de efectividad.

Sé persistente

Recuerda que para dejar un hábito no hay mejor cosa que ser constante y tener fuerza de voluntad, sino cualquier método que realices no será funcional.

Piensa que tu salud te lo agradecerá, te encontrarás mejor y por lo tanto volverás a tener una vida plena y rebosante de energía.