El cuidado de la piel puede parecer tan complicado y abrumador, con todos los productos y consejos que hay en el medio, pero sobre todo por la cantidad de problemáticas que se sufren en ella y la reacción diversa de cada una de las personas a ciertas alternativas. Una de las preguntas de cuidado de la piel más pedida a los expertos es sobre qué realmente necesitas usar todos los días y con qué frecuencia.

Evalúate para tener una piel perfecta

evaluar piel¿Lavas tu cara lo suficiente? ¿Qué tipo de productos usas para cuidarla y protegerla? ¿Son realmente buenos para ti?  Sin duda si te preocupas por tu piel, es probable que estés haciéndote estas preguntas y otro tanto más. La buena noticia es que existe una respuesta generalizada en la que podrás aplicar algunos consejos sin riesgo de desfigurarte.

Algo que debes saber es que la mezcla de productos naturales y químicos no es mala, siempre y cuando se usen los adecuados y estos sean para tu tipo de piel y lo que padezcas. Ten en cuenta a pesar de que muchos productos son buenos, no todos aplican para el público general.

Todos tienen diferentes formulaciones, algunas buenas y otras no tanto. Esta situación aplica sobre todo para los productos químicos que prometen una piel perfecta, pues algunas veces esas sustancias no terminan siendo tan saludables como deberían.

Para mayor seguridad, el uso de productos naturales y los hábitos de vida saludables terminan siendo la mejor alternativa para lograr este objetivo. Y cuando se tenga seguridad y confianza en algún producto alternativo, se puede combinar,  porque como bien ya se comentó en muchas ocasiones terminan siendo de gran ayuda.

Pasos para una piel perfecta

Cada paso, (excepto mascarilla) se debe hacer mañana y noche.

piel lisaLimpiar: lavarse la cara es una tarea sencilla, pero los beneficios de esta simple acción son innumerables. Antes de lavarla, asegúrate de lavarte las manos. Es importante lavar la cara con agua tibia, ya que el agua que está demasiado caliente puede romper los capilares, causar enrojecimiento y dañar las células, pero el agua fría no permitirá que los poros estén totalmente abiertos y dispuestos para una piel perfecta.

Una vez que la cara se humedece, aplica limpiador en pequeños movimientos circulares ascendentes, utilizando el anillo y el dedo medio. Estos dedos son los más débiles, lo que garantiza que no se frote demasiado fuerte y ocasione daños. La piel de la cara es más sensible de lo que se puede pensar, lo que significa que a menudo sufres el abuso intencional, que puede conducir a daños a largo plazo.

Cuando la purifiques, empieza desde abajo hacia arriba. Esto también estimulará la piel, consiguiendo que fluya la sangre y permitiendo que los poros se abran, asegurando que tu piel esté realmente limpia. Para enjuagar el limpiador, salpica suavemente con agua tibia y seca con una toalla limpia. Ten cuidado de no dañar la piel mediante el secado de forma agresiva. Si sigues estos pasos tendrás garantizada una piel perfecta.